No solo para ver, sino para sentir
Cuando los días se hacen más cortos, la iluminación artificial cobra protagonismo. Un buen proyecto de arquitectura debe contemplar tres niveles de luz.
Los tres niveles clave:
-
Luz ambiental: La base general que evita sombras duras.
-
Luz puntual: Enfocada a tareas (lectura, cocina, trabajo).
-
Luz decorativa: Resalta texturas de paredes o piezas de arte.
La temperatura de color (medida en Kelvins) definirá si tu casa se siente como un hogar o como una oficina fría.